Buscar al personal ideal para un puesto de empleo en el campo de la hostelería es una tarea complicada, pero todavía es más difícil ahora que estamos en tiempos de crisis, pues existe un número más elevado de candidatos y los despidos también se han incrementado entre los trabajadores de restaurantes y bares.

Las empresas hosteleras deben contribuir a disminuir las cifras de desempleo, no sólo por arrimar el hombro con el fin de que las condiciones generales del país mejoren, sino porque deben ser las más interesadas en no ir contratando y despidiendo trabajadores; hay que pensar que es una gran desventaja perder tiempo buscando personal y luego el tiempo que requiere el trabajador en adaptarse al puesto.

Esto por ejemplo es de gran importancia para un restaurante y sobre todo en el caso de los cocineros, pues se necesita una consistencia y exactitud en los métodos de trabajo para crear un plato. De esta manera, es difícil conseguir una clientela fija si las personas que elaboran las recetas son nuevas y poseen poca experiencia en los métodos de trabajo del restaurante o bar. La rotación de personal por regla general desajusta el entorno de trabajo, y en este caso tratamos de elementos delicados, como la comida o bebida.

Lo bueno es que ahora la gente emplea Internet para buscar trabajo en el terreno de la restauración y podemos aprovechar esto con el fin de ahorrarnos tiempo en la selección del candidato ideal, ya que este medio nos proporciona muchos datos y de esta manera podemos ahorrarnos esfuerzos en la primera selección. No obstante conviene conocer algunos consejos a la hora de elegir finalmente al trabajador para nuestro bar o restaurante.

camarero

Determinar las características del puesto que ofrecemos: Es de sentido común que debemos tener claro las tareas o funciones a desempeñar por el trabajador, o si no, no podremos realizar la selección adecuadamente. Es mejor confeccionar una lista con las particularidades que requiere el puesto de trabajo, como la experiencia que se necesita, estudios, idiomas, trayectoria, conocimientos y aptitudes indispensables. De esta manera podremos hacer una buena selección sabiendo lo que la empresa requiere. Si por ejemplo poseemos un restaurante en una zona costera que recibe muchos extranjeros, será indispensable que nuestros camareros dominen ciertos idiomas elementales para poder servir a los clientes adecuadamente.

Planificar con sumo cuidado las preguntas: Está demostrado que una entrevista por competencias, aquella en la que el candidato pone a prueba sus habilidades en distintas situaciones hipotéticas, es uno de los procedimientos de valoración más fidedignos. Es por eso que antes de hacer la entrevista al candidato, debemos tener predefinidas las preguntas que le haremos dependiendo de las competencias que queramos averiguar. Factores como la situación personal, los objetivos profesionales y las expectativas del futuro trabajador en relación al puesto, serán de gran ayuda también para valorar su capacidad frente al trabajo.

Romper la tensión inicial: Posiblemente el candidato se halle algo nervioso en la entrevista, así que debemos hacer que se sienta cómodo con el fin de que la presión no perjudique sus respuestas. De esta forma podremos valorar sus contestaciones correctamente sin intimidarle. Tan sólo es necesario poner a prueba sus nervios si es una característica indispensable para el puesto ofertado. Por ejemplo, si se necesita un barman en el local, resultará muy interesante conocer cómo actúa la persona en situaciones de estrés, al igual que cuando tenga que atender rápido a muchas personas seguidas detrás de la barra.

Comprobar el lenguaje corporal: Según los entendidos en el lenguaje corporal, el 65% de una conversación se basa en una comunicación no verbal. Con este dato tan importante, podemos asegurar que gracias a una entrevista averiguamos características como la confianza o el autocontrol del interlocutor tan sólo observando su lenguaje gestual. En el caso de una persona que tenga que estar cara al público, es importante que comprobemos que tiene el saber estar para no dar una mala impresión a nuestro local, como es el caso de un camarero en un restaurante.

Escuchar al entrevistado: No es bueno monopolizar la conversación, es mejor que las cuestiones sean breves, concisas y abiertas al diálogo. Es importante que el candidato al puesto pueda expresar datos sobre sí mismo, ya que son muy valiosos, aparte de comentarios sobre el trabajo al que opta y la forma en que diga las cosas.

Nuestra actitud debe ser educada e inexpresiva: Aunque hayamos roto el hielo, no debemos permitir que el candidato tome mucha confianza. En todo momento debemos mantener la distancia siendo educados y profesionales. Aunque el entrevistado nos guste o no nos guste nada, debemos mantener una actitud inexpresiva para aparentar profesionalidad.

Apuntar los datos que interesan: Debido a que el proceso de selección puede resultar muy largo y entrevistaremos a muchos postulantes, debemos prepararnos para apuntar la información esencial. Es recomendable que preparemos un pequeño dossier por cada entrevistado en el que apuntaremos datos clave como: puntos fuertes, puntos débiles, predisposición al cambio, salario que espera cobrar y test de personalidad y aptitudes. Con estos datos tendremos a mano y sintetizado lo que necesitamos saber de cada candidato, para realizar con conocimiento la elección final. En el caso de un cocinero, podremos apuntar sus aptitudes para planificar menús, los platos en los que está especializado y en los que tiene experiencia. De esta manera podremos saber finalmente qué cocinero nos conviene más según la naturaleza de nuestro restaurante.

Comprobar referencias: Una vez que hayamos concluido la entrevista y si el postulante nos ha convencido, es buena idea que le pidamos informes sobre sus trabajos anteriores. Las cartas de recomendación nos suministrarán datos valiosos acerca de su forma de trabajar y sus méritos profesionales, pudiendo de esta forma tomar una decisión final con más certeza.

Estudiar su aspecto: La apariencia física nos dice mucho de la persona, ya que si efectivamente está interesado en conseguir el puesto, habrá intentado vestir correctamente y tener un aspecto aseado y sensato. Aun así, no debemos ser igual de rigurosos con el aspecto físico en todas las situaciones, ya que todo dependerá de la posición a la que opte el entrevistado. Si nuestro restaurante o bar es más informal, puede que no tengamos que mirar mucho este aspecto, pero en el caso de un restaurante de alto nivel, debemos comprobar que el camarero postulante posee la elegancia y etiqueta necesarias.

Tomarnos nuestro tiempo: Aunque esto no es siempre posible cuando se trata de cubrir un puesto en un bar o restaurante, es recomendable que el proceso de elección sea lento y seguro. Es mejor esto que arrepentirnos posteriormente al haber escogido con rapidez al postulante.

cocinero

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