- 8 rodajas de rape.
- 8 filetes de anchoa en aceite, 4 para machacar y 4 para decorar.
- 1 huevo.
- 200 gr de tomate sofrito.
- 200 ml (1 vaso) de caldo de pescado de ese que venden ya preparado.
- 25 gr de mantequilla.
- media copa de coñac o brandy.
- aceite.
- pan rallado.
- perejil.
- sal.
Para la guarnición:
- 1/2 kilo de patatas pequeñas.
- La guarnición la ponemos en primer lugar a cocer. Mientras se cuecen las patatas, haremos el rape.
Pelamos las patatas enteras a lo largo, de forma que nos queden como pequeños melones (se llaman patatas torneadas) y las ponemos a cocer cubiertas de agua y un poco de sal. Si le agregámos 1 cucharada de mantequilla, nos quedarán más suaves.
Preparación:
- Sazonamos el pescado con sal, lo pasamos por el huevo batido y luego por el pan rallado. Lo ponemos a freír en una sartén con aceite hasta que esté dorado. Lo sacamos y reservamos, dejando que escurra bien el aceite.
- Retiramos la mayor parte del aceite de la sartén dejando un poco; añadimos a la sartén la media copa de brandy y dejamos que se consuma. Seguido ponemos el sofrito, el caldo de pescado y la mantequilla.
- En un mortero, machacamos los 4 filetes de anchoa (nos quedará mejor si le añadimos 1 diente de ajo) y este majado lo añadimos a la sartén.
- Dejamos cocer todo a fuego lento durante 10 minutos, y luego incorporamos el pescado y cocemos otros 10 minutos más.
- Podemos mantenerlo caliente o darle un calentón cuando lo vayamos a servir. Espolvoreamos las patatas con un poco de perejil y decoramos el rape con las anchoas.
Notas:
- El problema de cualquier pescado que esté congelado o congelemos nosotros, es que queda un poco seco y se nota que no es fresco.
Para solucionar esto, lo cubrimos con leche al descongelarlo (aunque gastéis un poco de leche vale la pena) y luego lo escurrimos bien, ya veréis la diferencia.
Esta forma de descongelar con leche vale para cualquier pescado congelado.
- 350 gr. de arroz
- 2 veces y media el volumen de arroz en agua, con una pastilla de caldo de ave diluida
- 250 gr. de calabacines
- 100 gr. de judías verdes
- 100 gr. de champiñones
- 2 cebollas
- 1 cucharada sopera de perejil
- 3 cucharadas soperas de aceite
- 70 gr. de parmesano rallado
- Sal
Preparación:
- Lavamos las verduras con agua fría y las cortamos en trocitos. Las cocemos en agua salada hirviendo, cuidando que queden bien firmes. Las escurrimos y dejamos reservadas al calor.
- En una cacerola, ponemos a calentar el doble de agua que de arroz hasta que hierva.
- Mientras, ponemos el aceite a calentar y echamos la cebolla pelada y picada en trocitos y dejamos hasta que esté transparente.
- Añadimos entonces el arroz y le damos vueltas con una cuchara de madera, agregando el caldo hirviendo. Seguimos removiendo con la cuchara de madera para repartir bien el arroz.
- Pasados 5 minutos, añadimos las verduras y dejamos que cueza todo junto hasta que el caldo haya quedado totalmente absorbido. Lo salamos y servimos con el queso aparte para que cada uno lo añada a su gusto.
Notas sobre los calabacines:
- El calabacín es una hortaliza de bajo aporte calórico gracias a su alto contenido en agua. Además, contiene fibra que ejerce un efecto de saciedad. Por ello se considera un alimento idóneo en dietas de control de peso.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que, según el modo en que se preparen los calabacines, su contenido calórico puede variar de forma notable. Por ejemplo, sise fríe el calabacín en vez de hervirlo, asarlo o cocinarlo a la plancha, su valor calórico puede llegar a duplicarse porque es una hortaliza que tiene la capacidad de absorber gran cantidad de aceite.
El calabacín es una hortaliza que posee propiedades emolientes (suavizantes) sobre el aparato digestivo gracias a su contenido en mucílagos, un tipo de fibra que suaviza y desinflama las mucosas del aparato digestivo. Esta propiedad, unida al hecho de que resulta fácil de digerir y con un suave efecto laxante, le convierte en un alimento cuyo consumo se aconseja especialmente a aquellas personas con estómago delicado o problemas digestivos como gastritis o estreñimiento.
Los calabacines son alimentos ricos en potasio y pobres en sodio, lo que les confiere una acción diurética que favorece la eliminación del exceso de líquidos del organismo.
Son beneficiosos en caso de hipertensión, hiperuricemia y gota, cálculos renales, en caso de retención de líquidos u oliguria (producción escasa de orina).
Con el aumento de la producción de orina, se eliminan, además de líquidos, sustancias de desecho disueltas en ella como ácido úrico, urea, etc.
Su contenido de fibra le confiere propiedades laxantes. La fibra previene o mejora el estreñimiento, contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre y al buen control de la glucemia (niveles de azúcar en sangre) en las personas que tienen diabetes.
Aprende a hacer tortitas y crepes jugando con este simpático juego. Verás que es muy fácil, la forma de hacerlo y las cantidades que debemos poner están muy bien especificadas.
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Tiempo medio de preparación: 45 minutos, más el enfriado
Ingredientes para 6 raciones:
- 1 litro de leche
- 350 gr. de azúcar
- 7 yemas de huevo
- 1 gr. vainilla
Preparación:
- Ponemos la leche en un cazo al fuego lento y retiramos cuando empiece a hervir. Añadimos el azúcar y la vainilla, tapamos y dejamos en reposo durante un cuarto de hora.
- Batimos las yemas con unas gotas de agua fría en otro cazo y vertimos encima la leche bien perfumada por la vainilla y endulzada. Calentamos el cazo a fuego moderado y movemos con cuchara de madera o espátula.
- Retiramos la crema del fuego cuando empiece a pegarse a la espátula y forme una ligera película en la superficie, cuidando que no hierva.
- Pasamos la crema por un colador chino a otro recipiente y movemos hasta que esté completamente fría. Colocamos en la heladora y metemos en el congelador el tiempo que precise el aparato.
- Servimos el helado en copas individuales, moldeados en forma de bola o acompañados de cualquier tipo de dulce.
Notas:
- Si no disponemos de heladora, metemos en el congelador en las cubetas para el hielo. Tendremos la precaución de batir la crema de vez en cuando durante el enfriado, para que no cristalice.
- Con este helado se puede preparar un postre delicioso. Ponemos una copa de café puro y azucarado, una bola de helado de vainilla y lo completamos con un gran copete de nata.
Este vídeo y su música están dedicados a todos los seres que sufren o han sufrido los horrores que otros seres (llamados humanos) son capaces de provocar.