El mojito es un cóctel o preparación proveniente de Cuba, elaborado normalmente con ron, lima, menta y otros componentes que se pueden agregar para conseguir distintas variantes. La receta en sí es muy fácil de preparar, tan sólo debemos disponer de los ingredientes necesarios y la podremos elaborar en un periquete, ya que no requiere demasiado tiempo para prepararla.

Recientemente el mojito se ha popularizado mucho en nuestro país, llegando a ser de los cócteles más solicitados y consumidos, en especial en verano, ya que acompañan muy bien esa época en la que nos apetece tomar algo con un toque refrescante.

La cantidad de variantes que existen es sorprendente, pero no solo en cuanto a ingredientes, sino también en la forma de prepararlos, ya que hasta podemos preparar el mojito con la thermomix para aprovecharnos de la facilidad con que este aparato pica, bate y mezcla los ingredientes.

Vamos a listar algunas recetas de mojito para que os hagáis una idea de las posibilidades que nos brinda este cóctel y podáis sorprender a vuestros amigos e invitados si os animáis a ponerlas en práctica.

Mojito clásico

La receta original se prepara depositando primero unas ramitas de hierbabuena en un vaso grande, reservando unas pocas aparte para la decoración final. A continuación debemos mezclar los ingredientes del mojito en una jarra bien grande respetando unas proporciones básicas: una parte de ron blanco seco, una parte de zumo de lima y finalmente dos partes de soda o gaseosa. Es importante que el zumo de lima sea recién exprimido para que conserve todo su aroma y sabor. También que el ron sea de calidad.

El orden es el que hemos expuesto antes: primero el ron se mezcla con la lima y finalmente se añade la soda o gaseosa. Ahora por cada vaso que vayamos a servir, añadimos dos cucharadas de azúcar y luego hielo picado hasta completar unas dos terceras partes del recipiente. A continuación vertemos en el vaso la mezcla que hemos elaborado en la jarra y removemos para que se disuelva el azúcar y el líquido se impregne del sabor y aroma de la hierbabuena, cuidando de no romperla.

Para la decoración, lo normal es depositar unas hojitas de hierbabuena por encima y alguna rodajita de lima encajada en el vaso. Para degustarlo mejor se suele poner también una pajita o canuto.

Mojito de fresa

En este caso batimos fresas con azúcar moreno y zumo de lima. La mezcla la depositamos en un vaso con hielo picado y añadimos la menta (o hierbabuena en su defecto). Luego vamos vertiendo el ron blanco, algo de soda y refresco de limón. A la decoración clásica podemos añadirle alguna fresa encajada en el vaso. En este caso empleamos azúcar moreno que es menos dulce que el normal porque la fresa ya contiene algo de azúcar.

Mojito de sandía

Este mojito es ideal para el verano. Con una rodaja de sandía aprox. limpia de pepitas y corteza tenemos bastante. Machacamos en un mortero la fruta con azúcar, hierbabuena y lima en gajos, hasta conseguir una mezcla bastante líquida en la que el azúcar esté bien disuelto. Luego agregamos ron, hielo y soda, rellenando hasta copar casi el vaso. Al igual que en el de fresa, podemos decorar el vaso con una pieza pequeña de sandía.

Mojito light

El mojito light es otra variedad muy versátil que es ideal para los que se preocupan de mantener su figura. En esencia se basa en quitar el máximo de elementos que sumen calorías, como el azúcar, sustituyéndolo por edulcorante, o la gaseosa por refresco de lima light.

Mojito de coco

Otro mojito con un toque muy tropical. Se realiza simplemente batiendo hielo, dos limas, leche de coco, ron y hojitas de menta, consiguiendo una masa homogénea que repartiremos en vasos. Esta receta no lleva azúcar, pero podemos añadir algo si somos amantes del dulce. Como la leche de coco apenas lleva azúcar, es un mojito bajo en calorías de por sí. Para la decoración podemos recurrir a las hojas de hierbabuena y la rodaja de lima encajada en el vaso.

Mojito de mora

Para elaborar este mojito debemos triturar hojas de menta, azúcar, moras frescas, zumo de lima y una lima partida en gajos. Luego añadimos el hielo picado (o en cubitos si hace mucho calor y pretendemos que el hielo nos dure), y terminamos con vodka de mora y soda. Es recomendable que las moras estén maduras para que el resultado no nos quede demasiado ácido. Para la presentación, aparte de una rodajita de lima encajada en el vaso, podemos dejar flotando dos o tres moras.

Mojito sin alcohol

Otra variante de mojito apta para todos los públicos y que se asemeja bastante al sabor que tiene el mojito clásico. Primero se deposita una rodaja de jengibre fresco en el vaso, luego una lima cortada en pedacitos y unas hojas de menta. Machacamos ligeramente para que el jengibre y la menta suelten algo de sabor, pero sin pasarnos, ya que en ningún caso debemos romper la rodaja de jengibre. Añadimos azúcar y volvemos a machacar ligeramente la mezcla. Luego añadimos zumo de piña, hielo picado y agua con gas hasta completar el vaso. La decoración puede ser la normal, con hojas de menta y una rodaja de lima encajada en el vaso.

Si queréis ver explicadas todas estas recetas más detalladamente y descubrir otras, aquí tenéis más recetas de mojito.

mojitos

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